Neumonía

¿Que es la neumonía?

La neumonía es una infección o una inflamación grave de los pulmones. Los sacos de aire de los pulmones se llenan de pus y de otro líquido. Ello dificulta que el oxígeno llegue a la sangre. Si no hay suficiente oxígeno en la sangre, las células del cuerpo no pueden funcionar bien. Debido a eso y a la diseminación de la infección por el cuerpo, la neumonía puede causar la muerte.

Hasta el año 1936, la neumonía fue la principal causa de muerte en los Estados Unidos. Desde entonces se ha podido controlar con antibióticos. En 1996 la neumonía y la gripe juntas son la quinta causa principal de muerte, y lo han sido desde 1979.

La neumonía afecta los pulmones de dos maneras. La neumonía lobular afecta una parte (el lóbulo) de un pulmón. La neumonía bronquial (o bronconeumonía) afecta partes de los dos pulmones.

CAUSAS DE LA NEUMONÍA

La neumonía no está causada por un solo agente. Puede tener más de 30 causas diferentes. Hay cinco causas principales de la neumonía:

Bacterias
Virus
Micoplasmas
Otros agentes, como el pneumocystis
Varios agentes químicos

NEUMONÍAS BACTERIANAS

Las neumonías bacterianas pueden atacar a cualquier persona, desde bebés hasta las personas de edad avanzada. Los alcohólicos, los que están débiles, los pacientes postoperatorios, las personas con enfermedades respiratorias o infecciones virales, así como las personas con sistemas inmunológicos debilitados están mayor riesgo de contraerlas.

Las bacterias que causan la neumonía están presentes en algunas gargantas sanas. Cuando las defensas del cuerpo se debilitan de alguna manera, ya sea por enfermedad, edad avanzada, mal nutrición, debilidad general o alguna afección del sistema inmunológico, las bacterias se pueden multiplicar y causar daños graves. En general, cuando la resistencia de una persona disminuye, las bacterias pueden entrar a los pulmones e inflamar los sacos de aire.

El tejido de parte de un lóbulo del pulmón, todo un lóbulo o incluso la mayoría de los cinco lóbulos del pulmón se llenan completamente de líquido (esto se conoce como "consolidación"). La infección se disemina rápidamente por el torrente sanguíneo e invade todo el cuerpo.

La neumonía por estreptococos es la neumonía bacteriana más común. Hay una vacuna disponible para esta forma de neumonía.

Síntomas: El comienzo de la neumonía bacteriana puede variar de gradual a repentino. En los casos más agudos, el paciente puede sufrir escalofríos agitantes, le pueden rechinar los dientes, y puede sufrir dolor agudo en el pecho y tener una tos que produce esputo color herrumbre o verdoso.

La temperatura de la persona afectada a menudo sube a 105 F. El paciente suda profusamente y la frecuencia de la respiración y del pulso aumenta rápidamente. Los labios y las bases de las uñas pueden tener un color azulado a causa de la falta de oxígeno en la sangre. El paciente puede estar confundido o delirante.

NEUMONÍAS VIRALES

Se cree que la mitad de las neumonías están causadas por virus. Más y más virus están siendo identificados como los causantes de las infecciones respiratorias, y si bien la mayoría de ellos atacan las vías respiratorias superiores, algunos producen neumonía, especialmente en los niños. La mayoría de estas neumonías no son graves y duran poco tiempo.

El virus de la gripe puede ser grave y a veces puede causar la muerte. El virus invade los pulmones y se multiplica, pero prácticamente no hay señales físicas de que el tejido pulmonar se llene de líquido. Muchas de sus víctimas son personas con enfermedades preexistentes del corazón o de los pulmones, o mujeres embarazadas.

Síntomas: Los síntomas iniciales de las neumonías virales son los mismos que los de la gripe: fiebre, tos seca, dolor de cabeza, dolores musculares y debilidad. En 12 a 36 horas aumenta la falta de aire y la tos empeora, y produce una pequeña cantidad de esputo. La fiebre es elevada y los labios pueden estar azulados.

En los peores casos el paciente tiene una falta de aire extrema y necesita aire con desesperación. Las neumonías virales pueden estar complicadas por una invasión de bacterias, con todos los síntomas clásicos de la neumonía bacteriana.

NEUMONÍAS POR MICOPLASMA

Debido a que sus síntomas y señales físicas son algo diferentes y a que el curso de la enfermedad era distinto al clásico de la neumonía neumocócica, anteriormente se creía que la neumonía por micoplasma estaba causada por uno o más virus que no se habían descubierto, y se la llamaba "neumonía atípica primaria".

Identificados durante la Segunda Guerra Mundial, los micoplasmas son los agentes vivos independientes de menor tamaño que causan enfermedades a los seres humanos. No están clasificados como bacterias ni virus, pero tienen características de ambos. En general causan una neumonía leve y generalizada. Afecta a personas de cualquier edad, pero es más común en niños de mayor edad y en adultos jóvenes. El índice de muerte es bajo, incluso cuando no se la trata.

Síntomas: El síntoma más evidente de la neumonía por micoplasma es una tos que tiende a ocurrir en ataques violentos, pero que sólo produce una pequeña cantidad de moco blancuzco. La fiebre y los escalofríos son síntomas que ocurren al principio de la enfermedad y algunos pacientes tienen náuseas y vómitos. Los pacientes pueden sentir una profunda debilidad que dura mucho tiempo.

OTROS TIPOS DE NEUMONÍA

La neumonía por Pneumocystis carinii (PCP) está causada por un organismo que se ha sugerido que podría ser un hongo. La PCP es la primera señal de enfermedad en muchas personas con SIDA y un 80 por ciento de los enfermos de SIDA (cuatro de cada cinco) la contraen tarde o temprano.

En muchos casos, la PCP es tratable. Puede volver a ocurrir a los pocos meses, pero el tratamiento puede ayudar o a demorar la recaída.

Otras neumonías menos comunes pueden ser bastante graves y están ocurriendo con mayor frecuencia. Varias neumonías especiales están causadas por la aspiración de alimentos, líquidos, gases o polvo, y por hongos. Los cuerpos extraños o las obstrucciones de los bronquios, como un tumor, pueden ayudar a que el paciente contraiga neumonía, si bien no son causas de neumonía.

Las rickettsias (también consideradas como un organismo entre los virus y las bacterias) causan la fiebre manchada de las Montañas Rocosas, la fiebre Q, el tifus y la psitacosis, enfermedades que pueden afectar los pulmones de manera leve o pronunciada. La tuberculosis pulmonar es una infección sumamente grave de los pulmones y, a menos que se la trate a tiempo, puede ser extremadamente peligrosa.

TRATAMIENTO DE LA NEUMONÍA

Si contrae neumonía, sus posibilidades de recuperarse rápidamente son mucho mayores con ciertas condiciones: si usted es joven, si su neumonía se diagnostica al principio, si sus defensas contra las enfermedades están funcionando bien, si la infección no se ha diseminado y si no padece de otras enfermedades.

En los jóvenes y en las personas sanas el tratamiento precoz con antibióticos puede curar las neumonías bacterianas y acelerar la recuperación de la neumonía por micoplasma, así como un cierto porcentaje de los casos de enfermedades producidas por rickettsias. Todavía no hay ningún tratamiento efectivo para las neumonías virales, que generalmente se curan solas. La mayoría de las personas pueden ser tratadas en su casa.

Los fármacos utilizados para el tratamiento de las neumonías dependen del agente que causa la neumonía y de la decisión del médico. Después de que la temperatura del paciente vuelve a ser normal, es necesario continuar la medicación conforme a las indicaciones del médico, de lo contrario la neumonía puede volver. Las recaídas pueden ser mucho más graves que el primer ataque.

Además de los antibióticos, los pacientes reciben tratamiento de apoyo: buena alimentación y oxígeno para aumentar el oxígeno en la sangre en los casos en que es necesario. En algunos pacientes puede ser necesaria la medicación para reducir el dolor en el pecho y aliviar la tos violenta.

Las personas jóvenes y vigorosas pueden volver a la vida normal dentro de la semana de haberse recuperado de la neumonía. Pero en el caso de las personas de mediana edad pueden pasar semanas hasta que recuperan su fuerza, vigor y sentido de bienestar habituales. Las personas que se recuperan de la neumonía por micoplasma pueden estar débiles por un período de tiempo prolongado.

En general, las personas pueden regresar al trabajo o realizar sus actividades habituales, pero se les debe prevenir que podrán sufrir algunas dificultades. El descanso adecuado es importante para mantener el progreso hacia una recuperación completa y evitar las recaídas. ¡Recuerde que no debe apresurar la recuperación!

LA NEUMONÍA SE PUEDE PREVENIR

Debido a que la neumonía es una complicación común de la gripe, una buena manera de prevenirla es vacunarse contra la gripe todos los otoños.

También hay una vacuna contra la neumonía neumocócica, un tipo de neumonía bacteriana. Su médico lo puede ayudar a decidir si usted o un miembro de su familia necesitan vacunarse contra la neumonía neumocócica. En general sólo se da a las personas en alto riesgo de contraer la enfermedad y sus complicaciones, que pueden amenazar la vida.

En general, las personas que están en mayor riesgo de contraer la neumonía neumocócica son:

Las personas que tienen enfermedades crónicas, como enfermedades de los pulmones o del corazón, trastornos de los riñones, anemia de células falciformes o diabetes.

Las personas que se están recuperando de enfermedades graves

Las personas que están en hogares de recuperación o en otras instituciones de atención de pacientes con trastornos crónicos

Las personas que son mayores de 65 años de edad
Si está en riesgo, pida a su médico que lo vacune.

En general, la vacuna se aplica una sola vez. Pregunte a su médico si es necesario que lo vuelva a vacunar. La vacuna no es recomendable para las mujeres embarazadas o para los niños menores de dos años.

Debido a que la neumonía a menudo sigue a las enfermedades respiratorias comunes, la medida preventiva más importante es prestar atención a los síntomas de problemas respiratorios que perduren más de unos días. Los buenos hábitos de salud, la buena alimentación e higiene, el descanso, el ejercicio físico, etc., aumentan la resistencia a todas las enfermedades de las vías respiratorias. También ayudan a promover la recuperación rápida cuando ocurren las enfermedades.

SI TIENE SÍNTOMAS DE NEUMONÍA

Llame inmediatamente a su médico. Incluso con los numerosos antibióticos efectivos disponibles, el diagnóstico y el tratamiento precoces son importantes.

Siga los consejos de su médico. En los casos más serios el médico puede recomendar una estadía en el hospital, o puede ser posible que el paciente se recupere en su casa.

Siga tomando los medicamentos que le recetó el médico hasta que le indique que puede dejar de tomarlos. Esto ayuda a prevenir la recaída de la neumonía.

Recuerde que a pesar de que la neumonía se puede tratar, es una enfermedad extremadamente grave. No espere, obtenga tratamiento lo antes posible.